La junta de acción comunal del barrio Guacamayas en cabeza de su Presidenta Ángela Ximena Conto, Alexander Montoya coordinador del comité de celebración y un grupo de líderes del barrio se juntaron  para celebrar el 40 aniversario de fundación. La fecha escogida será el 15,16 y 17 de Septiembre del año 2017.

Por: Alexander Montoya Suárez

Historias de Un Barrio Popular al Sur Oriente de Bogotá que cumple sus primeros 40 años.

Al sur Oriente de Bogotá encontramos la antigua vía a Villavicencio, allí el Barrio Guacamayas 2 sector, los colores  de la guacamaya están representados en el colorido de su gente, que con gran esfuerzo y tesón ha florecido, entre trabajos, alegrías, madrugadas y silencios que han permitido el progreso de un barrio al pie de  la montaña.

El barrió guacamayas II sector pertenece a la alcaldía menor de san Cristóbal sur, zona cuarta de Bogotá, está ubicado en las faldas de cerro las guacamayas, donde antiguamente se encontraba la hacienda la regadera. La caja de vivienda popular del distrito fue la encargada de planear y ejecutar el plan de vivienda. Este hacia parte del programa de desarrollo urbano de la zona oriental de Bogotá (PIDUZOB), y como lo indica la caja de vivienda popular consistía en “soluciones de vivienda con requerimientos muy modestos que inicialmente apenas respondían a un estándar de subsistencia decorosa, con la condición de que tales soluciones contenían las previsiones que aseguraran la evolución en la medida en que mejoraran las condiciones económicas de los moradores”.

El plan contenía 2.723 soluciones  de cuatro tipos diferentes, distribuidas en tres sectores. La gran mayoría del segundo sector fueron de tipo c que correspondía a una alcoba, baño, cocina y un lote en la parte trasera y delantera para ser construido posteriormente, dentro de la construcción se hizo un modelo de casa que mostraba un desarrollo progresivo por etapas, este modelo no fue seguido por los propietarios en la construcción de sus casas, también se construyeron cuatro casas comunales destinadas a albergar a los habitantes que se podrían efectuar ante posibles deslizamientos o derrumbes de sus casas, espacios que actualmente ocupan el templo del barrio, el jardín del ICBF, el I.E.D  Alemania unificada y una casa que fue ocupada por desplazados de la avenida del ferrocarril, quienes después de vivir por algún tiempo vendieron su parte a otras personas ( la casona) ya intervenida.

Las causas dadas con estas características no parecían más que unas cajitas de bocadillo o de cartón, en las cuales las familias tenían que llegar y haciendo milagros enfrascarse en los 3 metros que tenían a su disposición

La tipología de los primeros habitantes era diversa, por una parte estaban los adjudicatarios de empresas públicas para los cuales fue pensado el plan de vivienda, otras personas eran las desplazadas por algunas obras en la localidad también ligadas al plan PIDUZOB en especial las residentes en las faldas de los cerros orientales donde supuestamente pasaría la avenida de los cerros, y por último, entre los más importantes se encontraron los invasores o como les llamaron en su época los posesionarios, quienes observando que muchos adjudicatarios no ejercían su posesión, por considerar entre otros lo pequeño de las casas y la falta de transporte, tomaron algunos casas y hoy muchos todavía residen en el barrio.

Ante esta última situación, muchos de los que tenían su casa deshabitada o en arriendo, y querían venir a habitarla cuando tuvieran mayores recursos económicos para su ampliación, se vieron en la obligación de trasladarse rápidamente para no perderla ante el asedio de los invasores, esto provoco algunos estigmas sobre el barrio como el ser denominada zona roja, un sitio indicado para diferentes tipos de movilizaciones obreras y sociales, las cuales se presentaron en diversas ocasiones tratando de satisfacer las demandas que un sector popular como este requería, apoyando lógicamente por otros habitantes de la localidad, utilizando de manera estratégica el taponamiento de una vía tan principal como lo era la salida a Villavicencio.

Uno de los interrogantes que aún continúa es por qué se le dio el nombre al barrio, una de las versiones está referida  a que en sus inicios esta era una zona eucaliptera, en donde  se paseaban de árbol en árbol guacamayas de vistosos colores, sin embargo, es nuestra tarea como habitantes de este sector volver a darle significado a este nombre, retomando las particularidades de esta ave exótica símbolo de la diversidad, el colorido y la alegría de nuestra riqueza colombiana

Podemos observar en estos primeros años del barrio algunos hechos relevantes para su desarrollo, los cuales fueron valiosos enumerar, como fueron la creación de diversas organizaciones comunitarias que trabajaron decididamente por mejorar las condiciones de vida del barrio como la asociación femenina obrera, la asociación de padres de familia de la escuela república democrática  alemana con la participación de Agustín Chávez, Jairo Romero y abdenago Córdova, club social y deportivo, la junta de acción comunal, los procesos católicos y los grupos juveniles a los cuales nos referimos más adelante, además la llegada de diferentes rutas de transporte urbano fundamentales en la expansión hacia la cuidad, el fortalecimiento de las redes de acueducto y la pavimentación de vías de acceso.

Hoy 40 años después de la fundación del Barrio, podemos reconocer una gran cantidad de cambios respecto a lo que era en un comienzo, espacios físicos ganados para beneficio de la comunidad, como son: el hoy IED Alemania unificada, los dos jardines de ICBF Y SDIS, parques de bolsillo, casa de desarrollo cultural, casa Taller, Andenes, Vías,  2 Parqueaderos y Zonas verdes.

Si bien estas obras han contribuido al desarrollo de nuestro barrio ha faltado mayor compromiso, solidaridad y apoyo de la comunidad pues el desinterés, la desunión y  la apatía nos han dejado por fuera de la participación de muchos proyectos.

Hoy en día nos vemos como un barrio con altas problemáticas sociales, desempleo, falta de oportunidades, acceso y vías, servicios públicos costosos, intolerancia, altos índices de Violencia y maltrato, consumo y micro tráfico.

Las Organizaciones:

Guacamayas se ha caracterizado por la conformación de diferentes procesos organizativos, quienes desde sus perspectivas de crecimiento y desarrollo han querido aportar al mejoramiento de las condiciones de vida de los habitantes del sector.

  • Una de ellas la junta de Acción comunal encaminada a la consecución principalmente de obras de infraestructura y espacios para el desarrollo de educación, recreación, servicios públicos, con la decidida ayuda de los habitantes del barrio y sus representantes como son: ( Anita de Moreno, Mariano Ospina, Humberto Herreño, Martha Isabel, Abdenago Córdoba, Valentín Becerra, Agustín Chávez, Carlos Zamudio, María Isabel Guataquira, Jairo Romero,  Ximena Conto.

Quienes con su liderazgo han sido los responsables de los diversos avances y transformaciones del barrio así como la visibilizarían del mismo a partir de proyectos,  participaciones locales y distritales.

  • La iglesia y el comité Pro-templó de la mano de las hermanas de la sabiduría, Claudia García Serna, teresita y un sin número de líderes  como son: el Padre Saúl, Melida Méndez, Benigno Martínez, la familia Aldana, don Darío, doña Mary y su esposo Fernando Barco.
  • Referentes artísticos como Sandro Aldana artista plástico y bailarín, el coro de la iglesia en cabeza de la familia Aldana, Oswar Patiño y Alexander Montoya Suarez en las artes escénicas, Sebastián Giraldo músico y pedagogo musical.
  • La comunidad de la mano de la hermana Claudia líder religiosa conformaron un proyecto para la construcción de la capilla y otras obras de desarrollo para el barrio acompañada de personajes como Cesar Barato, Blanca Nelly, Olga forero  así como la conformación de  diferentes grupos pastorales quienes fueron dando sentido a una iglesia viva y capaz de abordar otras necesidades de la comunidad,

Se realizan diversos cursos de formación en panadería, modistería, tipografía, Teatro, Es-pe-re. Consolidando así algunas microempresas y proyectos productivos.

PÍLDORAS

  • Otros personajes de la historia de Guacamayas el señor Santeli líder comunitario preocupado por las diversas causas sociales, pregonero y perifoneo alrededor del barrio.
  • Los párrocos que nos han acompañado a lo largo del tiempo son el Padre Saúl Bonilla, Pedro Prado, Yarol Contreras, Lucinio y
  • El barrió conto con la circulación de 25 números del periódico el Vecino donde se contaban las vivencias cotidianas de los habitantes del barrio, realidades deportivas, culturales desarrolladas por la JTC y su grupo Juventud Unida conformados en el año 1996  y noticias locales.
  • Las historias del cocinol Gestión realizada por Martha Isabel líder comunitaria que junto a otros vecinos lograron traer el famoso cocinol usado en estufas de tanque  rojo con aguja y empaques que se bombeaban para lograr una gran llama azul que permitiera cocinar los alimentos diarios.

Grandes peleas  se presentaban por la venta y distribución del mismo, largas filas, galones de colores, lazos, galones numerados cual rifa, madrugadas, desazón, acumuladores. Y las más increíbles historias que fueron tejiendo la idiosincrasia de nuestro barrio.

En agosto de 1979, encontró su primera oportunidad: 300 personas se tomaron las casas del barrio Guacamayas, que construía la Caja de Vivienda Popular del Distrito. La invasión fue en su jurisdicción. El barrio estaba en la salida de la antigua carretera al Llano.

Le tomó nueve días negociar el retiro pacífico de los invasores.

Barrió Guacamayas, entre la legalidad y la ilegalidad

El barrio fue construido bajo el proceso de desarrollo progresivo en cuatro tipos de viviendas, pese a que se encontraba enmarcado dentro de la legalidad la  realidad de sus habitantes era muy semejante a la vivida por habitantes de barrios piratas del sector. Como lo expresa un habitante de este barrio:

En realidad todo lo que brilla no es oro. Guacamayas es un barrio que todo mundo paga servicio de aseo y nunca vienen hacer aseo, ni a recoger las basuras a las casas, ni vienen a barrer las calles, le toca hacer brigadas al barrio para poder limpiar el frente de nuestras casas. Solamente nos dieron una caneca para mil quinientas familiares y las mil ochocientas que hay en el segundo sector, o sea dos barrios con una caneca de basura, la recogen cada cinco días y aquí sale una caneca diaria y entonces la gente la bota donde sea, y el muladar es una cosa espantosa siendo que todo mundo pagamos derecho a Edis en los recibos (…) El problema del acueducto es también gravísimo, hay gentes que les han quitado las cuotas iniciales para las acometidas y les han cobrado la red fuera de las acometidas, Esas gentes han pagado hace más de un año el derecho, tienen el recibo en el bolsillo, pero los señores del acueducto como es un barrio pobre, no tienen los oligarcas que pueden llamar por teléfono y decir que paso, que hubo de mi agua (…) Pusieron en cada pileta seis llaves y no hay una pileta que tenga una llave buena (…) tienen como quince o veinte piezas para el centro de salud y viene solo un médico como dos días a la semana y no atiende sino a veinte o veinticinco personas. (Tovar, 1990, págs. 73-89)

Alcoba 10 m²

Cocina 5 m²

Baño 3 m²

Fuente: (Tovar, 1990, págs. 57-58)

Lo anterior nos lleva a concluir que pese a que este barrio se construyera bajo la legalidad no garantizaba las condiciones mínimas de habitabilidad, que se supondría tenía esta modalidad de construcción, lo cual llevó al deterioro no solo del área urbanizada sino al del Cerro catalogado como reserva ambiental. En el testimonio de un habitante del sector puede verse el mal uso que se realizaba al Cerro de Guacamayas. “En el barrio no se sabía que la loma era como un parque natural, estaba pelada y allá solo se iba a echar cometa, había sitos donde parecía un basural”

(Gómez, 2013)

Resulta contradictorio encontrar que a lo largo de la historia urbana de Bogotá, se llegó a juzgar como impropio para la ciudad moderna, las calles estrechas de los barrios coloniales del centro y décadas posteriores en los planos que se elaboraban para la vivienda popular nuevamente se retomaran, por lo que hoy en día en este barrio se encuentran calles estrechas e irregulares para peatones, en un sector popular tan altamente poblado.

Calles peatonales Barrio Guacamayas

Ya se mencionó que la construcción legal, para el caso del barrio Guacamayas, no cumplía con los mínimos que supondría esta modalidad de construcción ni en servicios públicos ni en vías. Pero también se verá que tenía deficiencias también en la estructura física.

Debido a las condiciones geológicas del terreno y al afán de los contratistas, que por sacar ventaja del convenio terminaron afanosamente la construcción, pronto se empezaron a ver agrietamientos en las viviendas con las que debían convivir los habitantes. Además como era un proyecto de desarrollo progresivo, las familias realizarían la construcción del lote a medida que su situación económica se los permitiera, lo cual se postergó por años debido a que se debía pagar la cuota mensual y el costo de los materiales de construcción era elevado (Tovar, 1990), razón ´por la cual la tela asfáltica y las latas seguían siendo una buena alternativa.

Adicional a los problemas físicos, también los problemas sociales se hacían evidentes la falta de solidaridad de algunos habitantes y la corrupción hicieron también parte de la historia de este barrio. Inicialmente Guacamayas albergaría temporalmente a personas desalojadas de los barrios que fueron desalojados para construir la Avenida de los Cerros propuesta en el PIDUZOB y empleados del sector público y privado, pero posteriormente recibió a personas desalojadas de otras zonas de la ciudad como los ocupantes de la casona de la Candelaria y de la zona industrial sin ningún tipo de arraigo por el espacio quienes causaron conflictos de convivencia con sus vecinos que intentaban unirse y apoyarse para mejorar las condiciones del barrio Así mismo, algunos líderes comunales veían con descontento como empleados del sector público movían influencias para hacerse dueños de lotes que pusieron en engorde (Martínez; 1990; Tovar, 1990), quitándole la oportunidad de vivienda a varias familias que realmente lo necesitaban.

Bibliografía

ANÁLISIS HISTÓRICO AMBIENTAL DEL TERRITORIO DE LA MICROCUENCA CHIGUAZÁ, EN LA LOCALIDAD DE SAN CRISTÓBAL. JOHANNA ISABEL PÁEZ CRUZ Proyecto de grado presentado como requisito para obtener el título de Magister en Desarrollo Sustentable y Gestión Ambiental

Galería

Déja un Comentario